Hace unas horas mi pareja terminó conmigo después de una relación de casi dos años. Si ya han pasado por algo así, saben la frustración y la impotencia que se siente, el llanto habitual, la llamada a alguien de confianza para hablar, el darle vueltas en tu mente a tus pensamientos para saber que hiciste o que hicieron mal. Buscar culpables, pelear con todas las deidades conocidas y al final quedarte igual que al principio, solo sabiendo que ya no tienes pareja, que estas sol@ de nuevo. Talvez a nadie se le podría ocurrir analizar un poco mas profundamente la experiencia debido al dolor que se siente. Fueron muchas las razones que mi pareja me dio para terminar, que ya no me amaba, que no le atraía físicamente, que no miraba un futuro conmigo. Pero en lugar de odiarlo y odiarme por eso, me puse a pensar. Pensé en cuantas cosas el tenía en su mente, con cuanta saña me dijo lo que me dijo con tal de herirme, de que esa fuera la ultima piedra que botara mi castillo de cristal. Y pensé, para que? Acaso no bastaba solamente con un "Terminamos"? Porqué a veces parece que los hombres quisieran complicar mas la situación hiriendo a su interlocutora?
Al final de cuentas todos somos producto del lugar en donde crecemos y vivimos. Todo eso que vemos en nuestra casa, en nuestra escuela, en nuestros pares nos afecta mas de lo que pensamos. El contexto humano así como puede crear genios y artistas, puede crear mujeres y hombres inseguros, débiles y en apariencia autosuficientes. Él, fue víctima de una sociedad machista que lo convirtió en un robot autómata en condición sólo de producir. Si producir, como lo lees. Producir bienes, producir impuestos, producir cosas para bienestar de otros. A ese hombre le dijeron que eso es lo que un hombre hace, que solo para eso es que nacen. Le dijeron, o al menos le hicieron sentir, que si caía en el "poder" de una mujer sería débil, que si dejaba que el amor que pudiera sentir por una mujer lo controlara, iba a dejar vulnerable esa parte de su ser que no tenía que salir. Le dijeron que debía avasallar, que no debía dejar nada vivo en su paso, que solo así demostraría que era un hombre completo.
Y si me hirió, me hirió mucho. Atacó exactamente esas partes de mi que son mi talón de Aquiles. Sabía en gran medida lo que me haría mas daño y ahí ataco. Como quien dice se fue directamente a la yugular, con el deseo solamente de matar mi espíritu, mi amor por el o mi amor propio. Eso requiere hasta cierto punto de premeditación, porque cuando tu atacas siempre buscas el lado débil para asegurarte de que vas a ganar la batalla. Requiere de un mecanismo de pensamiento que le dice que no debe dejar nada vivo en mi, que debía matar, desgarrar y desaparecer todo lo que fuera de él en mi, algo similar como a arrancarme las entrañas. Y talvez, si eres mujer saldrás en mi defensa, si eres hombre no se que pensaras. Pero analiza por un momento y piensa bien en esta acción. Notaras que muy por debajo del deseo de dañarme, estaba el deseo de liberarse a si mismo de eso que le provocaba tanta inseguridad, salir victorioso de algo que, en su momento, podría haberlo esclavizado, podría haberlo sacado de esa burbuja de aparente seguridad que su contexto y el mismo habían trabajado tanto en construir y perfeccionar. Es decir, yo no estaba incluida en su estructura, y como una bacteria, sus anticuerpos emocionales me neutralizaron, erradicaron y eliminaron completamente, atacaron bien el foco de infección.
Después de leer lo anterior, te seguirás preguntando el porqué de ese miedo masculino al compromiso? Creo que no. Han notado que a veces pareciera, también, que los hombres llevan todo un currículum de corazones rotos a su paso? de ilusiones muertas, de frustraciones de mujeres que los aman por ellos y no por lo que tienen? culpa de quien es esto, de ellos por dejarse manipular o del ambiente que los manipula? En su odio, en su hastío al hablarme yo solamente podía ver años y años de entrenamiento machista, de condicionamiento. Años de dolor, de soledad, de saberse hombre y por lo tanto saberse vulnerable y débil, de sentirse impotente ante sus propios sentimientos y deseos.
Veo en el, exactamente todos esos rasgos del hombre bien hecho y derecho, como dirían los abuelos. Pero veo algo mas. No, no soy masoquista ni nada por el estilo. Veo en el años de deseos reprimidos, de sensaciones dejadas en el olvido por ser consideradas de débiles, de "mujercitas". Veo en el el desamor, la impotencia de no poderse comunicar, incluso a veces, hasta puedo ver el odio que el siente hacia si mismo. El odio por saberse inútil ante sus propios deseos y motivaciones para ser diferente, para evolucionar.
Mi pareja terminó conmigo, porque sintió miedo de avanzar. Sintió miedo del circulo que iba dando su vuelta natural, de las cosas que entre nosotros estaban pasando. Sintió miedo de saberse rendido ante su amor por mi, ante el conocimiento de que habían muchas cosas en su vida que actualmente tenían mi nombre en ellas, de todas esas cosas que estaba haciendo, conmigo en la mente. Talvez no es la forma mas tradicional para terminar con alguien, eso es cierto. Creo que todos esperamos, ante una situación de ruptura ver infidelidad por alguna o ambas partes, desamor, desinterés, que se enfrió la relación, en fin razones de "causa mayor" por así decirlo. Pero esta vez no, mi relación termino por el temor. Por ese temor que subyace en el corazón de casi todos los hombres y que los paraliza frente a eso nuevo que no conocen y no quieren conocer.
Que si le odio? No, no le guardo ningún rencor. Y hasta cierto punto, lo entiendo incluso. Lo entiendo porque me pongo en su lugar y probablemente yo actuaría igual. Lo entiendo porque se lo que tuvo que vivir, talvez no solo él, sino muchos hombres, niños, adolescentes y adultos, igual que él, que se enfrentaron a eso. Siento incluso pena por él, por el niñito separado de su madre por la idea retrograda de que si ella lo tocaba demasiado o lo mimaba lo haría débil. Por ese adolescente al que nadie le explicó lo que tenía que hacer, como debía comportarse y como tratar a los demás, a ese ser humano que nadie le enseñó como sentir cosas bonitas sin sentirse menos hombre por eso. Quise enseñarle yo, pero eso no me correspondía a mi, él ya estaba roto cuando llegó y solo él mismo puede unir sus piezas de nuevo.
No me queda mas, que continuar. Al final, ante una ruptura es lo que sigue. Llorar un poco, no se lo habitual. No puedo decir que mi duelo vaya a tardar mucho tiempo, porque realmente no lo perdí. El nunca fue mio. El nunca se dio por completo, así que no puedes lamentar perder algo que en realidad nunca tuviste. El es mi amigo ahora, un amigo que voy a atesorar por todo lo que me enseñó. Me enseñó que hay que ver mas allá del hombre, mas allá de la imagen que quieren darte, porque detrás de eso esta el verdadero significado de todo. Talvez no era su intención enseñarme nada, pero indirectamente lo hizo.
Por él fue que yo comencé en esto, porque en él vi algo que en otros nunca había notado. Con él me di chance de explorar mas la masculinidad y la hombria, y con él me di cuenta que ambos conceptos no son sinónimos. Aprendí mucho y por eso le estaré siempre agradecida, por eso no puedo odiarlo, solo puedo entenderlo. El dejo de ser mi novio anoche, dejo de ser ese hombre que yo tanto amaba, para convertirse en un hombre mas. Pero nunca dejará de ser mi amigo, nunca dejará de ser ese hombre que me dio el empujón para interesarme mas en ellos como seres humanos y no solo como maquinas para procrear. Por eso, en esta mañana que amaneció soleada, para mi tortura, a la distancia te digo Gracias amigo, Gracias novio, Gracias compañero. El recuerdo de lo que vivimos durante nuestra relación me quedara grabado en el pensamiento, no murió nada entre nosotros, este es solo el inicio de una nueva historia.
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